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La trampa del clic: el Mundial 2026 dispara los casos de ludopatía juvenil en Berisso y el país
Especialistas en salud mental y comunidades educativas advierten que el torneo de fútbol opera como una "ventana de reclutamiento masivo" para las apuestas online. Con billeteras virtuales activas desde los 13 años y un bombardeo publicitario feroz, crecen los casos de adolescentes endeudados y con cuadros severos de ansiedad.
22 de Junio de 2026
El desarrollo del Mundial de Fútbol 2026 en el hemisferio norte no solo se vive en clave de pasión deportiva; también se consolidó como el escenario ideal para la expansión de una problemática silenciosa pero devastadora. Diversos efectores de salud mental, docentes y organizaciones sociales, coinciden en que las plataformas de apuestas online están capturando de forma masiva a la población adolescente, transformando un evento de entretenimiento en un disparador de adicciones digitales.
Los antecedentes inmediatos ya daban cuenta del fenómeno. La Copa del Mundo de Qatar 2022 había roto todos los récords globales en volumen de juego, pero el ecosistema montado para esta edición promete pulverizar aquellas marcas. De acuerdo con datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el mercado clandestino de plataformas de apuestas —aquellas que no exigen validación estricta de identidad ni origen de fondos— mueve cifras que superan los U$S 35 millones, canalizando un flujo financiero donde los menores de edad son los usuarios más permeables.
Los profesionales explican que las barreras de acceso al juego prácticamente desaparecieron. La psiquiatra infanto-juvenil Silvia Ongini apuntó de forma directa al descalce regulatorio: la edad de inicio en las apuestas coincide de manera matemática con la apertura de billeteras virtuales de libre disponibilidad, un trámite que hoy se realiza de forma habitual a los 13 años.
La radiografía estadística en el ámbito educativo local es alarmante. Según una masiva auditoría nacional realizada por el Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina a fines del año pasado (que relevó a más de 11 mil alumnos de secundaria):
- Exposición escolar: 6 de cada 10 estudiantes de nivel medio admitieron haber estado expuestos de forma directa a las promociones de apuestas deportivas.
- Motivaciones: El 89% reconoció ingresar inicialmente por mera curiosidad, mientras que el 53% lo hizo bajo la ilusión de obtener ganancias económicas inmediatas y un 44% arrastrado por el constante estímulo publicitario.
- Conocimiento del entorno: Los datos se complementan con mediciones de UNICEF, que señalan que 8 de cada 10 jóvenes conocen de forma directa a un par o compañero que apuesta con regularidad desde su teléfono celular.
Los terapeutas enfatizan la necesidad de desmitificar la ludopatía: no se trata de un "vicio" o un problema de conducta, sino de un trastorno neurobiológico complejo que suele arrastrar cuadros de insomnio, depresión profunda, crisis de ansiedad y un riesgo de suicidio superior al de la media poblacional.
Dado que la persona afectada difícilmente solicita asistencia por motu proprio, el rol del entorno familiar es crucial.
Frente a la detección de un caso, la recomendación de los comités de salud pública es evitar los esquemas punitivos o los juicios de valor que tiendan a profundizar el aislamiento del menor. Se sugiere abrir espacios de diálogo francos en el hogar, limitar el flujo de dinero en cuentas virtuales y canalizar de manera urgente una consulta profesional o acudir a los grupos de apoyo específicos para familias de jugadores problemáticos.
