Ciudad
Susto en Berisso: incendio dentro del predio del Colegio San Francisco de Asís
Una densa columna de humo alertó a los vecinos este lunes al mediodía en la zona de la calle 153. Una dotación de Bomberos Voluntarios debió intervenir de urgencia para extinguir el fuego, que se originó por cenizas mal apagadas tras una comida. El párroco de la institución llevó tranquilidad a las familias.
16 de Junio de 2026
Un mediodía de agitación alteró la rutina vecinal en el entorno del Colegio San Francisco de Asís. El llamado de alerta de los habitantes de las manzanas linderas movilizó a las fuerzas de seguridad del distrito hacia el establecimiento religioso ubicado en la cuadrícula de la calle 153, entre 13 y 14, debido a un principio de incendio focalizado.
La contingencia ambiental comenzó a registrarse pasadas las 12:00 horas, momento en que el vecindario divisó un espeso frente de humo y un fuerte olor a combustión proveniente de los patios interiores de la propiedad eclesiástica. Ante el riesgo latente sobre la estructura educativa, una unidad de combate de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Berisso se desplazó con sirenas abiertas hacia el lugar del hecho.
Tras un despliegue certero que permitió extinguir las llamas en cuestión de minutos, los peritos del cuerpo de bomberos constataron que el foco ígneo se focalizaba sobre un depósito temporal de residuos. En diálogo con este medio, el responsable de la parroquia de San Francisco de Asís, el sacerdote Jonatán Gusmerotti, desglosó detalladamente la secuencia que desencadenó el incidente. El colegio albergaba por estos días a un grupo de adolescentes oriundos del barrio porteño de Núñez, quienes se habían instalado en la ciudad para desarrollar actividades de una misión comunitaria juvenil.
A modo de agasajo y despedida por el fin de las tareas, los jóvenes cocinaron bondiolas utilizando carbón y leña. El lunes por la mañana, las brasas remanentes fueron recolectadas y arrojadas junto a una pila de basura acumulada en bolsas. La intención era resguardar los desechos dentro del predio para evitar que los perros de la calle los rompieran antes del paso del camión recolector.
El material acopiado actuó como un aislante que conservó el calor latente. Aproximadamente dos horas después de haber sido depositadas, las partículas incandescentes tomaron contacto con plásticos y papeles, reactivando el fuego de manera espontánea y generando las llamas.
El padre Gusmerotti emitió un mensaje para llevar absoluta calma a los padres de los alumnos y a toda la comunidad educativa. El clérigo hizo extensivo un sincero agradecimiento tanto al personal de bomberos como a los efectivos policiales que acudieron al llamado, destacando el profesionalismo y la celeridad con la que operaron los servidores públicos para neutralizar la emergencia antes de que el fuego se propagara aún más.
