Policiales
Crimen en Berisso: cayó en La Plata el presunto homicida del hombre degollado junto al arroyo
Tras casi tres semanas de pericias tecnológicas y seguimientos urbanos, la policía capturó a un sospechoso de 60 años en Altos de San Lorenzo. Las cámaras de seguridad y las antenas telefónicas revelaron que el acusado convivía con la víctima en el mismo inquilinato, tenía disputas previas y lo emboscó en un descampado de la calle 126.
25 de Junio de 2026
Una minuciosa pesquisa criminalística permitió esclarecer el brutal homicidio que conmocionó a Berisso a principios de mes. Efectivos de las fuerzas de seguridad lograron interceptar y detener en la vecina localidad de La Plata al presunto autor material del asesinato de Roberto Claudio Rodríguez (54), cuyo cuerpo sin vida y con signos de extrema violencia había sido localizado por transeúntes el pasado 6 de junio en una zona de pastizales linderos a un curso de agua.
El arresto del sospechoso, cuyas iniciales fueron identificadas en el sumario como J.A.A. (60), fue el corolario de un rompecabezas logístico coordinado por la fiscalía interviniente. Los detectives de la DDI local basaron la imputación en una triple vía de pruebas de alta fidelidad: la triangulación de registros de telefonía celular, la recopilación de testimonios vecinales y, fundamentalmente, el mapeo cronológico obtenido a través de cámaras de seguridad públicas y comerciales.
Los peritajes informáticos permitieron fijar la ventana temporal del homicidio en la tarde del jueves 4 de junio, es decir, 48 horas antes de que se produjera el hallazgo del cadáver en la cuadrícula de la calle 126, entre 29 y 30. El cruce de las grabaciones de video de las avenidas de la región posibilitó el seguimiento de la víctima y su posterior atacante desde el punto de origen común.
Rodríguez, quien según aportaron los testigos del barrio atravesaba una compleja situación de consumos problemáticos, salió de su habitación en un hospedaje colectivo situado en 34 entre 128 y 129 a bordo de un motovehículo azul de baja cilindrada, con rumbo fijo hacia el descampado del arroyo.
Minutos más tarde, las ópticas de vigilancia captaron a J.A.A. —quien resultó ser vecino de pasillo de la propia víctima en la misma pensión— saliendo detrás de él en una bicicleta. Las filmaciones muestran el instante en que ingresa al cuadrante de malezas donde se cometió el delito y se retira solo poco tiempo después, regresando al hospedaje.
Los testimonios recogidos en la pensión de calle 34 terminaron de cerrar el móvil: ambos convivientes arrastraban un historial reciente de fuertes altercados de convivencia y amenazas cruzadas.
Al verse acorralado por las primeras citaciones, el sospechoso abandonó su habitación en Berisso. No obstante, las tareas de inteligencia criminal permitieron geolocalizar su nuevo escondite en una vivienda ubicada sobre la calle 611, entre 123 y 124, en la periferia platense.
Durante el operativo de irrupción ordenado por la Justicia, el personal policial no solo concretó la detención de J.A.A., sino que incautó un arsenal de evidencias materiales que guardan correspondencia exacta con las imágenes de la escena del crimen:
- Una bicicleta de color azul idéntica a la utilizada en el trayecto criminal.
- Una cuchilla con características de carnicería que será sometida a reactivos luminiscentes.
- Un cuello de abrigo polar y una prenda textil con presuntas manchas hemáticas.
- El calzado y la vestimenta que el implicado vestía al momento de la detención, los cuales coinciden con la morfología de la indumentaria analizada por los peritos de videos.
El informe forense remitido a los tribunales expuso la inusitada saña con la que actuó el agresor. Debido a que la víctima no portaba documentación personal entre sus prendas, los peritos forenses debieron aguardar hasta el 12 de junio para ratificar su identidad de forma fehaciente mediante el cotejo de fichas dactiloscópicas de la policía científica.
La necropsia arrojó que el deceso de Rodríguez se desencadenó por un shock hipovolémico (pérdida severa de sangre) gatillado por una profunda incisión con arma blanca en el sector del cuello.
El examen médico constató además que la víctima ofreció una resistencia desesperada, presentando múltiples lesiones de defensa y fracturas óseas graves en la columna cervical, el maxilar inferior, las estructuras nasales, los pómulos y la región abdominal, además de un traumatismo encéfalocraniano severo compatible con golpes propinados con un elemento contundente. El acusado permanece alojado en sede policial a la espera de ser trasladado a sede judicial para prestar su declaración indagatoria.
