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Trabajadores de Acerías Berisso volvieron a movilizarse a seis meses del conflicto y reclaman respuestas
A seis meses del inicio del conflicto, trabajadores despedidos de Acerías Berisso realizaron una movilización en la ciudad de Berisso para exigir su reincorporación o el pago de las indemnizaciones correspondientes.
2 de Abril de 2026
La protesta también apuntó contra la decisión de la empresa de reanudar actividades con un plantel reducido y con deudas salariales pendientes. La manifestación se desarrolló en las inmediaciones de la planta ubicada en 128 entre 4 y 5, y se extendió hasta la intersección de avenida 60 y 129. Durante la jornada, los trabajadores llevaron adelante un corte parcial del tránsito y difundieron consignas dirigidas a la comunidad, con carteles que reclamaban el acompañamiento social frente a la situación que afecta a más de 50 familias.
La movilización contó con el acompañamiento de trabajadores de distintas organizaciones, entre ellas Fate y el Astillero Río Santiago, además de agrupaciones sociales, estudiantiles y sindicales. También participaron dirigentes políticos y gremiales como Néstor Pitrola y Christian Castillo, junto a representantes de la Unión Obrera Metalúrgica, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y la Federación Universitaria de La Plata.
En ese contexto, los trabajadores manifestaron su desconfianza hacia la conducción de la empresa y sostienen medidas de vigilancia en la puerta de la planta para evitar lo que consideran un posible vaciamiento. Según indicaron, temen que la firma retome la producción con un número mínimo de empleados sin cumplir con las obligaciones pendientes o incluso traslade la actividad a otro lugar.
Por su parte, desde el directorio de la empresa argumentaron que no pueden ingresar a la planta debido a presuntas amenazas y señalaron que la reactivación de la producción es necesaria para generar ingresos que permitan afrontar la situación económica y negociar una salida al conflicto.
El delegado de la UOM en la empresa, Carlos Lazarte, recordó antecedentes recientes que, según su visión, ponen en duda la viabilidad de ese esquema. “Intentaron reabrir con un plantel reducido y no funcionó. Ahora plantean hacerlo con siete trabajadores, lo que resulta incompatible con el pago de los salarios adeudados”, explicó.
El conflicto continúa sin resolución y mantiene en vilo a decenas de familias, en un escenario que combina reclamos laborales, tensiones empresariales y un fuerte respaldo de distintos sectores sociales y sindicales.
