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El Gobierno descontará el día a estatales que adhieran al paro nacional de la CGT
La Casa Rosada ratificó que aplicará descuentos salariales a los empleados públicos que no trabajen durante la huelga convocada contra la reforma laboral. La medida se da en la previa del debate del proyecto en Diputados.
17 de Febrero de 2026
El Gobierno nacional confirmó que descontará el día a los trabajadores estatales que se sumen al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral. La decisión regirá para quienes no asistan a sus puestos o no cumplan funciones durante la jornada de protesta.
Altas fuentes de la Casa Rosada ratificaron la postura oficial y enviaron un mensaje directo a los gremios. “Pueden hacer lo que quieran, pero están avisados de que les vamos a descontar el día a quienes se adhieran”, señalaron en diálogo con la prensa. La advertencia se da en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y las centrales sindicales.
El oficialismo, encabezado por La Libertad Avanza, busca dictamen en la Cámara de Diputados este miércoles para llevar el proyecto al recinto el jueves. Si ese cronograma avanza, la CGT activará la huelga nacional con adhesión de sindicatos estatales y del transporte.
Desde el entorno presidencial remarcaron que cada dependencia deberá organizar su funcionamiento para garantizar la prestación de servicios esenciales. La medida replica el criterio aplicado en paros anteriores, aunque esta vez se prevé un impacto mayor debido a la paralización total del transporte público: no habrá colectivos, trenes, subtes ni taxis durante 24 horas.
En el plano sindical, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), conducida por Andrés Rodríguez, confirmó su adhesión al paro, aunque no participará de la movilización. En cambio, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció que marchará al Congreso el mismo día en que Diputados trate la iniciativa.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó el tratamiento legislativo y defendió la movilización callejera como herramienta de presión. Además, lanzó duras críticas al debate previo en el Senado, aludiendo a presuntas irregularidades durante la votación.
La jornada promete ser clave tanto en el Congreso como en la calle, con un escenario de alta confrontación política y sindical en torno a la reforma laboral.
