Conmoción
Caso Érica Valdez: concejales opositores apuntaron a las fallas operativas y cuestionaron con dureza la soledad de la agente
El edil de Berisso Maximiliano Fernández y la Directora de Atención Ciudadana del Senado, Mariana Astorga, rompieron el silencio tras la aparición de la carta anónima que denunció hostigamiento interno. Apuntaron contra los responsables del armado de las guardias de seguridad y exigieron explicaciones: “¿Por qué la dejaron sola en ese puesto?”.
7 de Junio de 2026
Las derivaciones políticas en torno a la muerte de la oficial de la Policía Bonaerense, Érica Valdez, lejos de aplacarse, sumaron un nuevo foco de conflicto que pone bajo la lupa los esquemas de trabajo de la fuerza en Berisso. En las últimas horas Mariana Astorga y Maximiliano Fernández, se pronunciaron de manera conjunta para exteriorizar su preocupación y exigir responsabilidades a las autoridades correspondientes.
El posicionamiento se produce en una semana de extrema sensibilidad, marcada por la irrupción de la familia de la víctima en el recinto del Concejo Deliberante y la posterior difusión de un texto anónimo que denunciaba que el traslado de la agente de 34 años al módulo de la Avenida 60 y calle 128 había sido una suerte de penalización por conflictos internos.
La mira puesta en los jefes policiales: "¿Por qué la dejaron sola?"
Durante sus declaraciones con este medio, Mariana Astorga centró sus críticas en las condiciones de desprotección y aislamiento a las que se vio sometida la uniformada la jornada del pasado 9 de abril, cuando recibió el disparo en el cráneo que terminó con su vida. Con una frase contundente, la edil sintetizó el malestar y la sospecha colectiva que rodea al expediente: “¿Por qué la dejaron sola? Esa es la pregunta fundamental que nadie responde”.
Astorga enfatizó que los protocolos de seguridad de los puestos fijos en zonas limítrofes exigen un despliegue de personal binomio o un soporte operativo continuo, algo que en el caso de Valdez fue completamente omitido por sus superiores directos.
Por su parte, el concejal Maximiliano Fernández acompañó el reclamo y manifestó que el cuerpo legislativo no puede permanecer ajeno a un hecho que involucra tanto la seguridad del personal civil como el desempeño de los altos mandos policiales asentados en el distrito.
El posicionamiento de Fernández y Astorga dota de volumen político al reclamo que encabeza el padre de la víctima, Luis Valdez, quien viene sosteniendo que su hija no tomó una decisión drástica sobre su vida, sino que el desenlace fue consecuencia directa de un entramado delictivo o de un acoso laboral intolerable.
