Atención
Alerta máxima en el transporte: empresas amenazan con paralizar la mitad de los servicios del AMBA por falta de fondos
El sistema de transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa horas decisivas. Este jueves, representantes de las principales cámaras empresarias mantendrán un encuentro clave con funcionarios del Gobierno nacional bajo una advertencia contundente: si no se llega a un acuerdo económico inmediato, las frecuencias de los colectivos se reducirán al 50%. Esta medida, que afectaría de manera directa a millones de usuarios —incluyendo a quienes se desplazan diariamente en la región del Gran La Plata—, profundizaría la crisis de un sector que ya opera con una merma del 15% en sus servicios habituales desde principios de abril.
30 de Abril de 2026
La raíz del conflicto radica en un desfasaje financiero que las prestatarias califican como insostenible. A través de un comunicado conjunto, entidades como la Cámara del Transporte de la provincia de Buenos Aires y la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros, entre otras, declararon al sector en estado de emergencia. El principal foco de tensión es el precio del gasoil; mientras el Gobierno reconoce un costo de $1.750 por litro en su estructura oficial, las empresas aseguran estar pagando valores que llegan hasta los $2.444. Esta diferencia en los insumos básicos ha generado un déficit operativo que, según los transportistas, no ha podido ser subsanado ni por los últimos aumentos del boleto ni por los adelantos en los subsidios estatales.
Desde el sector privado reconocen que han existido instancias de diálogo y algunos pagos compensatorios por parte del Estado, pero advierten que estas respuestas son apenas paliativos ante una crisis de costos que los sobrepasa. Bajo la tajante frase de "magos no somos", los voceros del sector gremial empresario dejaron en claro que la reunión en la Secretaría de Transporte es la última instancia antes de avanzar con un recorte drástico en la cantidad de unidades en la calle. Para las empresas, la viabilidad del servicio depende de definiciones que sean verificables e inmediatas para cubrir los gastos de funcionamiento.
El desenlace de este encuentro marcará el ritmo de la movilidad en las próximas horas. Un recorte de frecuencias al 50% no solo implicaría esperas interminables en las paradas, sino un colapso logístico para trabajadores y estudiantes que dependen exclusivamente de las líneas de corta y media distancia. Mientras se aguardan novedades del cónclave oficial, la incertidumbre crece entre los pasajeros del AMBA, que ven cómo el conflicto por el financiamiento del transporte vuelve a poner en jaque su derecho a circular.
